Soy Carolina Olvera Servín, nací en el Estado de Querétaro, México, uno de los Estados más significativos en la historia de México, tanto en la época Virreinal como en las diferentes etapas de consolidación del país, desde su independencia hasta los últimos años.

Es una región rica en su naturaleza, cultura y gente. La gastronomía tiene tanto influencia prehispánica como colonial y el resultado es tener una gran riqueza que se disfruta en las tardes de serenata en el centro de la Ciudad.

Todo el Estado es hermoso, y lleno de tradición, alegría y cultura.

Pertenezco a una familia muy grande, nueve hermanos y somos muy unidos. Soy madre de una niña que tiene 9 años; disfruto mucho a mi familia.

Me encanta la naturaleza, la luna y el atardecer, en especial cuando hay nubes, me gusta la música, y ese espíritu artístico que hay en mí lo vuelco en la fotografía que es mi profesión y mi pasión.

Estudié Técnico en fotografía en la «Escuela Activa de Querétaro; hice un Curso de Fotografía de Moda (de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Sevilla España AFOPSE) y un Taller de fotografía Documental & Storytelling con el fotógrafo Ricardo Azarcoya (Fotógrafo y explorador de National Geographic). Siempre estoy buscando actualizarme.

He tenido experiencia en pasarela y como fotógrafa independiente de eventos sociales, deportivos, y paisajes. Fuí asistente del Fotógrafo José Luis Rísquez de diciembre de 2009 a abril de 2010; fotógrafa oficial en Ibérica Contemporánea 2011 (evento de baile del Centro PROART) y realicé sesión fotográfica a Arturo Pérez Vertti (Nadador Olímpico 2012).

He participado en diversas exposiciones de fotografía en el Estado de Querétaro, tanto colectivas como individuales de 2005 a 2015.

En los últimos años tengo participación política activa como miembro del Partido Acción Nacional y actualmente, en 2020, colaboro en el equipo del DIF de la presidenta Municipal del Municipio Corregidora, Qro., lo que me ha llevado a concentrar mi trabajo fotográfico en la gente, y captar sus sentimientos, sus emociones, sus necesidades y su riqueza como personas.

Se, por experiencia propia y por acercamiento a los otros, que la única forma de construir la Paz es «ponerse la camisa del otro», entender su dolor, su necesidad, su alegría, y desde nuestro quehacer cotidiano, hacernos «Nosotros».

Estoy convencida de trabajar día a día, desde mi familia y salir a los demás para ser Constructora de Paz.